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ALIMENTACIÓN INFANTIL

LA ALIMENTACIÓN VEGETARIANA ¿ES UNA NUEVA MODA?

El pasado 1 de Octubre, se celebró el Día mundial del Vegetarianismo.

Resulta frecuente pensar que las dietas basadas en vegetales son algo novedoso, una nueva tendencia, que ha comenzado a plantear las pautas alimentarias y que dejan a un lado (de forma total o  parcial) los productos de origen animal.

Lo cierto, es que esto no es así, el primer mito que debemos derribar es que las conductas «vegetarianas», sean algo que se haya puesto de moda en la actualidad, puesto que han estado presentes a lo largo del tiempo, en numerosos contextos culturales (aunque tuvieran un sentido distinto al que reflejan en la actualidad).

También debemos señalar, que de el mismo modo que han existido dietas basadas en productos de origen vegetal, también las hay dirigidas hacia productos de origen animal. Y tanto unas como las otras, han sido resultado de la adaptación a unas condiciones específicas, rasgos culturales, principios ideológicos, o a unas creencias concretas.

ALIMENTACIÓN CULTURAL

Aunque a lo largo de la historia los avances en la agricultura y la ganadería, han facilitado el acceso a dietas variadas, en la práctica las posibilidades de alimentarse de forma variada, siempre se han visto limitadas por el reparto de los recursos entre los diferentes grupos sociales.

Y  aunque las prácticas alimentarias del ser humano, evolucionen dentro de un modelo omnívoro, los modelos que o bien dejen a un lado los cárnicos, o en que estos sean la principal fuente de alimentación, son minoritarias aunque no inexistentes.

Por ejemplo en condiciones climáticas extremas como las del Polo Norte, los Inuit, adoptarán unas pautas centradas en un importante consumo de productos de origen animal, pero también lo harán sociedades con una elevada producción ganadera.

LA ALIMENTACIÓN VEGETARIANA A LO LARGO DE LA HISTORIA.

Desde el punto de vista social, serán factores de tipo religioso, ideológico y cultural, los que permitan también diferenciar las dietas ricas en productos vegetales, de las ricas en proteínas animales, y los que comenzarán a extender las prácticas vegetarianas o el consumo intenso de carne.

El vegetarianismo tiene sus primeros antecedentes en la antigua Grecia, en el siglo VI a. C., momento en el cual la dieta humana estaba muy asociada a la idea de la no violencia a los animales. No comer carne no era cuestión de gustos, sino que estaba asociado a fundamentos filosóficos y creencias religiosas.

En la Edad Media.

La vida monástica será una de las principales impulsoras de modelos vegetarianos, en los que el consumo de carne de cuadrúpedos, sólo se le permitía a monjes enfermos o de constitución débil. La finalidad era mostrar la renuncia a la carne como parte de un modelo de vida pacífico, dirigido a satisfacer las necesidades del espíritu.

Frente a este modelo alimentario se alzaba el señorial, donde el alto consumo de carne, es uno de sus rangos distintivos, así como el consumo de grandes cantidades de alimentos en cada comida.

A todo esto hay que añadir la abstinencia, ya que el calendario eclesiástico medieval, incluía entre 140 a 160 días al año, en el que no estaba autorizado el consumo de carne, y que era seguido con rigor por algunos nobles, clérigos y campesinos.

Durante los siglos XV y XVI.

Existió un fácil acceso al consumo de la carne, pero se redujo en los siglos posteriores, por el aumento de la población, la transformación agraria del paisaje y la concentración de viviendas en espacios urbanos.

Este crecimiento demográfico, hizo más precario el modelo de alimentación popular, y causó diferentes crisis y hambrunas.

A partir de entonces, los cereales cobraron una mayor importancia, representando un 90% de la alimentación en esta época.

Siglo XIX.

Estas condiciones cambiaran durante la Revolución Industrial. Gracias a las innovaciones científicas y tecnológicas, harán que tanto los productos de origen vegetal, como los de origen animal, vuelvan a ser más accesibles y aumente la oferta de ambos productos.

La industrialización también tiene otras consecuencias que harán que realicemos cambios en nuestro estilo de vida y consumo alimentario.

La era industrial, fomentará la reducción en nuestra actividad física, produciendo estilos de vida sedentarios, y proporcionando una abundancia de productos «insanos», (alimentos ricos en grasas, almidón, exceso de azucares y sal), que contribuyen a favorecer trastornos como la obesidad, la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

Este contexto contribuye a un cambio en nuestra alimentación, (en el que se asienta el vegetarianismo de nuestra actualidad), cobrando gran sentido el mensaje de incrementar el consumo de productos vegetales.

El vegetarianismo, entendido como elección por motivos diversos, surge en Occidente en la época clásica, pero es en el siglo XIX cuando se consolida como una tendencia dietética, que se extiende progresivamente hasta nuestros días.

(bibliográfica «Más vegetales, una alimentación más saludable y sostenible, menos animales»).

Cada vez son más las personas, que siguen una dieta vegetariana, ya sea por mostrar su apoyo contra el maltrato animal, bajar de peso o reducir el impacto que la industria alimenticia genera en el medio ambiente.

Algunos vegetarianos, como los veganos, adoptan un estilo de vida que va más allá de la comida, al no comprar ropa, accesorios o cualquier objeto elaborado con pieles de animal ni con cualquier otro material que fomente el maltrato.

Después de todo esto, ¿sigues pensando que el ser vegetariano es una nueva moda?

O ¿ves justificado y necesario el aumento del consumo de vegetales en la actualidad?.

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