AUTOCUIDADO

OPINÓLOGOS, CÓMO RESOLVER CONFLICTOS DE MANERA SATISFACTORIA.

Saben de todo, no presentan dudas, siempre tienen una respuesta para darnos y seguramente tengas uno entre tus familiares o amigos. Seguro que ya lo has adivinado, son los opinólogos. 

Existen desde que el mundo es mundo y tienen la necesidad de encontrar una respuesta para todo.

Al convertimos en padres, pasamos por preguntas, inseguridades, remordimientos,… producidos por no tener práctica, el cansancio y/o la falta de tiempo, que convierten nuestra situación en el mejor caldo de cultivo para que aparezca un opinólogo. 

Se ven en su salsa, no importa si alguien pide o no su opinión, ni la presencia o no de argumentos o pruebas, se trata simplemente de creer, afirmar y asegurar cualquier cosa, cuando mostramos síntomas de flaqueza.


Todos los padres queremos hacer lo mejor para nuestros hijos, sin embargo en muchas ocasiones tenemos dudas y no sabemos cómo prevenir, afrontar o resolver las dificultades que aparecen en la crianza de nuestros hijos, lo que nos provoca inseguridad, ansiedad y miedos.

Que aparezcan dudas es algo normal, la crianza y educación de un niño, es algo muy complejo y en cada etapa aparacen diferentes factores, que varían dependiendo de la edad, la personalidad, el proceso evolutivo de cada niño, que hacen que aparezcan inseguridades en nosotros.

¿Qué podemos hacer para no sentirnos así?

 
  • En primer lugar, saber que el sentimiento de inseguridad es un rasgo humano que se dá ante situaciones nuevas, cuando no se pueden controlar las consecuencias, cuando tenemos ciertas expectativas o no podemos adelantar lo que va a suceder.
  • Es preciso tener claro que la seguridad absoluta no existe y que no se pueden controlar todas las variables.
  • Importante también es, tener gente a nuestro alrededor, en la que confiar y que sepamos que no nos van a criticar o cuestionar.
  • Tampoco debemos olvidar que cada niño es único y diferente al resto, con situaciones y características particulares.
  • Y lo más valioso es que como padres, hablemos para establecer los principios con los que vamos a educar a nuestros hijos, para así estar de acuerdo en cómo vamos a hacer las cosas.
 

¿Cómo podemos reaccionar?

 

Los conflictos forman parte de las relaciones humanas, son una consecuencia habitual de la interacción de las personas y tarde o temprano aparece en cualquier relación. En los conflictos las personas restructuran y reinterpretan el pasado, presente y futuro, y lo importante no son evitarlos, sino saber gestionarlos de manera adecuada.

Tenemos tres maneras de responder a estos conflictos:

  • De forma agresiva (ya sea física o verbal).
  • De forma pasiva (evitando o huyendo de tales situaciones).
  • De forma asertiva, expresando nuestros sentimientos, preferencias, necesidades u opiniones, de una forma que no sea amenazante o dañina para otra persona.

En la mayoría de las ocasiones, el conflicto surge porque la comunicación entre las personas es escasa, por lo que una solución podría ser mejorar los canales de comunicación, para así presentar nuestras ideas y escuchar pacientemente las de la otra persona.

 

¿Os gustaría conocer algunas técnicas para manejar los conflictos que se producen en el día a día?

 

No hay una solución concreta, pero sí podemos partir de una serie de técnicas, que pasarán a formar parte de nuestro repertorio natural de respuestas.

TÉCNICA DEL DISCO RAYADO.

Consiste en repetir tu afirmación una y otra vez, en un tono calmado y sin entrar en provocaciones.

Abuela: «Pues lo normal es que no le des tanto el pecho y que si se queda con hambre, le des un biberon».

Mamá: » Puede ser, pero yo le voy a dar el pecho».

Abuela «Pero es que lo normal, es que le des un biberón, por que la leche de fórmula alimenta más y así no le tendrás todo el día encima».

Mamá: «Puede ser, pero yo le voy a dar el pecho».

 

TÉCNICA DEL BANCO DE NIEBLA.

Esta técnica se utiliza cuando la otra persona nos critica o nos aconseja con intención de manipularnos. En este caso daremos parte de razón, pero dejando la última decisión en nuestra mano.

 

Abuelo: «No os vemos nada, el niño no nos va a conocer».

Papá: «A nosotros también nos gustaría veros más, pero tenemos que acostumbrarnos a tantas rutinas, que sólo podemos venir el fin de semana».

TÉCNICA DEL ACUERDO ASERTIVO.

En este caso nos desharemos de la «etiqueta» que el otro nos trata de imponer, a pesar de aceptar nuestro fallo.

 

Abuela: «Menuda madre eres, si no llevas ropa de repuesto»

Mamá: «Es verdad que ahora no tengo con qué cambiarle porque se ha manchado ya dos veces, pero siempre llevo un par de cambios en el bolso».

TÉCNICA DE IGNORAR.

Esta técnica se suele utilizar cuando la otra persona está alterada. Se trata en ignorar el motivo y posponer la discusión.

 
«Siento que ahora mismo estás muy alterada/o y podemos terminar haciéndonos daño. Es mejor que hablemos de este tema cuando estemos más calmados».

 

Estos son algunos ejemplos, recordemos siempre que la clave presidirá en mantener un tono calmado y respetuosos, evitando en todo momento las provocaciones, pero defendiendo siempre nuestro punto de vista.

El conflicto siempre se ha revestido de un halo negativo pero también puede tener aspectos positivos, todo dependerá de cómo se aborde y termine, pudiendo ser conducido, transformado y superado por ambas partes.

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